Investigando Política en Guatemala

Por Javier Brolo

Categoría: Política

Decisiones financiadas

La democracia se encuentra amenazada. Se ha deteriorado la legitimidad de las decisiones políticas, si es que no ha desaparecido completamente. Esto es porque al tomar decisiones, la voluntad común ha sido remplazada por la voluntad de los que financian la decisión. Para agravarlo, quienes financian estas decisiones se esconden cobardemente detrás de los políticos para evitar asumir responsabilidad.

Bien dicen que “el que paga los mariachis pide las canciones”. Así pasa en la política actualmente, quien paga la campaña de los candidatos ganadores pide las contrataciones de obras, puestos en oficinas de gobierno, o prebendas. Esto a costa del bien común que el gobierno debiera promover en la sociedad. Las decisiones debieran ser expresiones de la voluntad e interés colectivo.

¿Cómo enfrentar esta amenaza? ¿Cómo hacer para que se conozca el origen del financiamiento de las campañas políticas?

En primera medida debe haber un marco regulatorio adecuado que indique cual debe ser el comportamiento de los partidos políticos. Ahí se debe definir cuánto pueden gastar los partidos políticos en campaña y cómo deben reportares los gastos. También, es indispensable que exista una institución con la autoridad y capacidad de hacer cumplir la legislación.

Sin embargo, es justamente la capacidad de implementar esta normativa la que presenta desafío. ¿Qué pasa cuando un partido político o candidato actúa en rebeldía? ¿Qué tipo de sanción sería efectiva?

En primera instancia, las sanciones tienden a ser de tipo económico. Es decir, a los partidos que no cumplen con las normativas se les imponen multas a pagar. Pero, si el partido no pagara las multas, la siguiente opción es prohibir la postulación de candidatos. Pero una vez postulados los candidatos, correspondería no permitir que se tomase posesión del cargo adquirido.

Suena lógico, pero existen varios riesgos.

En primer lugar, impedir que un candidato electo por voto popular tome posición sería contradecir la voluntad popular. A pesar de haber excedido el gasto de campaña, seguramente habría muchas discusiones sobre la legitimidad de que tomara posesión un candidato distinto al que los votantes eligieron libremente.

En segundo lugar, existe desconfianza en la arbitrariedad con que la pudiera aplicarse esta sanción. Al partido en poder o al contendiente, le beneficiaría mucho poder eliminar a la competencia jurídicamente. Es decir, se corre el riesgo que la ley se aplicará con la intención de excluir a una facción política.

Entonces, ¿Será peor la enfermedad o la medicina?

Mi opinión es que una manera más efectiva de transparentar el financiamiento de campaña sería regulando a las empresas que proveen servicios a las campañas de los partidos políticos. Me refiero a las empresas que dan servicios de publicidad, espacios en medios de comunicación y actividades de logística. Son estas las que conocen quién paga y cuánto para promover las campañas de los partidos políticos.

Me parece que sería mucho más práctico desincentivar la complicidad de las empresas oscureciendo el origen de los gastos de campaña. Todas las actividades económicas están reguladas, y a las empresas que incumplen lineamientos de seguridad o salud, por ejemplo, son susceptibles de ser multadas o cerradas. Así las fábricas y farmacias se mantienen por lo general dentro de la ley. Lo mismo debería suceder con la publicidad del origen y monto de gastos de campaña dado a las empresas.

Ojos puestos en Venezuela

La muerte del presidente Chavez en Venezuela es sin duda el acontecimiento político más visible del continente en este momento. Aquí listo una serie de materiales que abordan el tema a los que he tenido acceso. Bienvenidas sugerencias que puedan ampliar la perspectiva de los puntos de vista.

1. Una revisión, en fotografías de momentos políticos en la vida de Hugo Chávez, elaborada por Foreign Policy.

2. Dos artículos de Rogelio Nuñez en Infolatam: uno y dos.

3. Video de entrevista con Susanne Gratius, investigadora de FRIDE.

4. Video de entrevista con Miguel Tinker Salas, Greg Grandin, Gregory Wilpert y Michael Shifter.

5. Artículo de Moisés Naím publicado en Bloomberg.

6. Artículo de Joaquín Villalobos en El País.

7. Artículo de Michael Shifter en Foreign Affairs.

8. Consideraciones sobre el futuro de la izquierda en Latinoamérica por Álvaro Vargas Llosa en Foreign Affairs.

9. Una compilación de frases célebres aunque no tan diplomáticas.

Comisiones de Trabajo del Congreso 2013

En esta entrada he querido compartir la base de datos que construí sobre cómo están integradas las comisiones de trabajo del Congreso de la República de Guatemala para el 2013.

Entre los datos recabados incluyo:

  • Distrito por el que fue electo el diputado
  • Nombre y apellido
  • Partido por la que fue electo y bancada actual
  • El número de comisiones de las cuáles es miembro
  • Comisión que preside
  • Comisiones que integra

Normalmente estos datos no están disponibles en un formato que pueda analizarse con facilidad. Espero los datos contribuyan a informar a los ciudadanos en general y que los análisis que puedan derivarse de éstos también puedan compartirse ampliamente. Quizás podamos unir esfuerzos para expandir la información contenida en la base de datos y mantenerla actualizada.

Incluiré mis observaciones próximamente. Pero inmediatamente llama la atención cómo algunos diputados son miembros de numerosas comisiones. Además, que la comisión de Relaciones Exteriores esta integrada con diputados de alto perfil: jefes de bancada y con larga trayectoria legislativa.

Los datos en un documento de excel están disponibles aquí: CRG – Comisiones de Trabajo. Pueden revisar este listado con la integración de las comisiones de trabajo en PDF provisto por el Congreso el jueves 7 de marzo de 2013 en caso hubieran errores.

 

¿De balde participar?

… pensamiento inmediatamente seguido de una exhalación prolongada, cejas levantadas, mirada evasiva, y un levantamiento de hombros…

Escuchar expresiones de desencanto hacia la política es lo más común en este mundo. Acaso no es frecuente escuchar frases como “no te compliqués” o “no vale la pena”, porque “ya todo está cocinado” y “lo que vos hagás no cambia nada”. Pero una de las cosas más perjudiciales para una sociedad es que sus integrantes pierdan el deseo de tomar responsabilidad de su futuro.

Esta bien que haya que esforzarse para superar un reto. Es de ese esfuerzo que derivan los aprendizajes y la satisfacción personal. Nadie llega a la cima de un volcán sin haberse puesto a caminar primero. Sin embargo, cuando se sabe que el camino está minado, sería ingenuo intentar cruzarlo.

Lo mismo sucede con la política. Para poder lograr un cambio en la sociedad es necesario esforzarse. Primero hay que preocuparse por los demás. Hay que saber identificar bien cuál es el problema principal, el que debe resolverse primero. Luego, hay que recoger los conocimientos necesarios para entender el problema e ingeniar una solución apta para el contexto. Luego hay que dirigir los recursos necesarios para implementar esa solución. Después, ver si la solución fue la correcta. Si sí lo es, se sigue haciendo. Si no, se aprende e intenta de una forma nueva.

Hagamos una autoevaluación de nosotros los guatemaltecos.

¿Nos preocupan los demás? ¡De todo corazón! Si no, veamos la cantidad de rifas, recolectas, twitts, y demás gestos de ayuda que hacemos cuando podemos. ¿Quién no se apuntaba a ir a San Marcos a hacerla de albañil? La cosa es que nos da miedo que por ayudar salgamos perjudicados. O que después digan que eso es turismo y se lucra con la necesidad de las personas. Pero dennos un chance y dígan si no nos portamos pilas hechando punta.

¿Sabemos identificar el problema? “¿Cuál de todos?” decimos. Si aquí la feria de líos abunda. “¿Por dónde empezamos?” por el que te queda más a la mano y te agobia con más fuerza. ¿A quién le importa si es el problema de fondo? Con que uno llegue a mañana ya es ganancia. Si solo con tener salud ya es un lujo. Para hacer listas a Santa Claus ninguno estamos.

Estamos demasiado aturdidos para ver claramente. Desconfiamos tanto de los demás que nunca podemos ponernos de acuerdo. Entonces, el principal problema, el problema de fondo, con el que todos deberíamos estar cooperando, el que no puede posponerse para después de atender lo urgente. ¡Ese! ¿Ese? Ese no sabemos muy bien cuál es pero estamos seguros que se encuentra fuera de nuestras manos.

“Inseguridad”, “desempleo”, “desigualdad”… Ese problema de fondo esta en alguno de los lemas de campaña de algún partido político que el gobierno debiera resolver pero no lo va a hacer porque culpa de la embriagante corrupción.

Para eso deberían servir los partidos políticos ¿no? Pero no van a funcionar si no participamos. Pero está de balde participar si no seremos tomados en cuenta. Los partidos políticos tienen que hacer un gran esfuerzo por demostrar que de verdad toman en cuenta a la población. Esta en los partidos políticos la obligación de demostrar que la campaña no solo es una pantomima para llegar a saquear al Estado después.

La política logra ser dominada por intereses particulares porque como sociedad nos mantenemos divididos. La ley electoral no está a favor de los ciudadanos, esta a favor de quienes tienen los recursos. Cómo sociedad, debemos poder decir algo todos juntos, para que sea imposible no ser escuchados. No hay que amontonarse, porque así se agotan las fuerzas más rápido. Sería más efectivo repetirlo sin parar por todos lados.

“Democracia interna en los partidos políticos” es lo que considero debemos estar exigiendo a los partidos políticos. Nos debemos interesar por responder ¿quién toma las decisiones? ¿quiénes decidieron quién representaba al grupo y sería postulado? ¿cuáles eran las alternativas de política pública? y ¿cómo sabemos que es la mejor posible? La forma más fácil para que alguien se aproveche de una situación y sacarle ventaja es si nadie sabe que lo hizo.

¿Sigue siendo de balde participar? ¿Para que se aprovechen de uno? Sería ingenuo ¿no? Pero sin participar nunca llegaremos ni a ponernos de acuerdo en cuál es el principal problema, o evaluar una propuesta de solución que nunca se realizó.

(Esta catarsis surge en apoyo a la importancia de la propuesta de democratizar los partidos políticos hecha en esta publicación: Partidos políticos guatemaltecos: dinámicas internas y desempeño)

Filosofía de la apreciación

Enrique Dussel indicó que la filosofía radica en “ordenar los saberes para darles sentido”.[1] A partir de esta idea he intentado hacer un esfuerzo filosófico por ordenar lo que he aprendido de la vida para orientarlo a un objetivo: apreciarla.

De antemano, parto de la convicción que el sentido de la vida es “hacer lo mejor con lo que se tiene”. Reconozco que esta convicción está motivada por el anhelo de que mis acciones trasciendan la duración de mi vida.

Aclaro que entiendo “mejor” como acercarse a un objetivo determinado subjetivamente, y por “lo que se tiene” me refiero a recursos tanto tangibles como intangibles. Por otro lado, “apreciar” quiere decir: reconocer mérito.

Entonces, para ordenar lo que he aprendido de la vida para darle sentido, apreciarlo, propongo un modelo conceptual y dos preguntas guía. El modelo consiste en considerar seis dimensiones de la vida: intelecto, emociones, cuerpo, espíritu, sociedad y entorno. Las preguntas son: ¿qué se busca? y ¿qué se tiene?

Dichas dimensiones interactúan, ya que ninguna parte de la vida existe de manera aislada de las otras. Sin embargo, desde cada una pueden plantearse objetivos e identificar recursos propios.

De manera general, entiendo las dimensiones de la vida como conjuntos de categorías descritos de la siguiente manera:

  • Intelecto: facultades cognitivas e información acumulada.
  • Emociones: relación afectiva con los objetos de la consciencia y el mundo.
  • Cuerpo: destrezas físicas y bienestar material.
  • Espíritu: nociones de lo sagrado y propósitos trascendentales.
  • Sociedad: interacción con las vidas de otros.
  • Entorno: interacción con los objetos del espacio circundante.

Para cada una de estas categorías, las personas tienen experiencias y anhelos particulares que, aunados a los recursos disponibles y su voluntad, les permiten cultivar algunas dimensiones más que otras en su vida. También, la posibilidad de que una categoría se manifieste de una manera particular varía de acuerdo al contexto histórico, geográfico y cultural de cada persona.

Para cada una de estas dimensiones se puede indagar sobre las interrogantes de cada área filosófica: metafísica ¿qué es real?; lógica ¿qué es cierto?; epistemología ¿qué se sabe?; ética ¿qué es bueno?; y estética ¿cómo se configura?. De esa manera, es posible dar sentido a las reflexiones con que cada pensador ha contribuido.

Entonces, un sentido del conocimiento de la vida es indagar sobre ¿cómo éste me permite apreciarla? Es decir, saber algo tiene sentido en la medida que permite reconocer el mérito de las acciones de una persona para hacer lo mejor con lo que tiene, desde los objetivos que se ha planteado a si mismo, en cada una de las dimensiones descritas.

Apreciar no necesariamente implica compartir los objetivos que una persona se ha planteado a si misma. Incluso, la subjetividad imposibilita conocer objetivos ajenos. Sin embargo, desde los valores propios, apreciar hace posible (1) admirar a otros de quienes se puede aprender y (2) cooperar con otros a quienes se puede enseñar.

He observado que apreciar se dificulta al no identificar adecuadamente la dimensión donde una acción merece mérito. También, que toda acción es perfectible y que tener consciencia y voluntad son recursos determinantes. A la creación o crítica sin apreciación no puede demostrar entendimiento.

Quizás la “filosofía de la apreciación” que propongo tenga poca receptividad en el actual contexto político latinoamericano. Los pensadores parecen preocuparse más en enfrentarse con la “hegemonía”. Admiro sus anhelos políticos de reclamar recursos. Sin embargo, filosóficamente, quedo con la impresión que caen en la trampa de sobre-estimar el querer imponer sentidos a símbolos que por naturaleza son polisémicos.

Yo desearía que la “filosofía de la apreciación” que propongo pudiera contribuir a apreciar alternativas a la “hegemonía”. Así, ampliar el repertorio de opciones que dan sentido a la vida de las personas según sus objetivos intelectuales, emocionales, físicos, espirituales, sociales y contextuales.


[1] Dussel, E. (2012, 11). Filosofía latinoamericana. III congreso centroamericano de filosofía actualidad de la filosofía en Centroamérica, Guatemala, Guatemala.

Reforma a la Ley Electoral en Guatemala

(Comentarios sobre el sistema de partidos políticos en el Dictamen 001-2012 de la Comisión Específica de Asuntos Electorales del Congreso de la República, lunes 29 de octubre de 2012).

Entonces, ¿cómo? ¿cómo puede Guatemala tener mejores partidos políticos? Fundamentalmente, no indignándonos, sino involucrándonos y cooperando.

Por ello, nuestra cultura democrática también debe madurar. Se empieza por escuchar, pero la Ley Electoral y de Partidos Políticos tiene un papel crucial en fomentar la participación y defender los intereses de los ciudadanos.

Tener mejores partidos en Guatemala, hoy, requiere que tengan mayor legitimidad y representatividad.

Sí hemos avanzado, hemos avanzado en permitir el sufragio universal y la participación de múltiples propuestas políticas en los eventos electorales. Pero la ley aún permite que las dirigencias partidarias tomen decisiones demasiado discrecionales. Decisiones que, ya sea por intereses personales o de poderes fácticos, visiones benevolentes o egoístas, decisiones que se toman desvinculados de los ciudadanos en quienes recaen sus consecuencias.

La ausencia de esta vinculación con los ciudadanos se observa en las cada vez más frecuentes expresiones de descontento social. Insatisfacción que se origina en las preocupaciones de ciudadanos, preocupaciones que corporaciones municipales, diputados y funcionarios fallaron en recoger, proponer soluciones o construir capacidad para implementarlas antes de ser electos. He ahí por qué no sorprende la escases de proyectos políticos que reciban reconocimiento y apoyo en sus esfuerzos por alcanzar resultados progresivos.

Es decir, mejorar los partidos políticos guatemaltecos requiere dotarles de legitimidad y representatividad. Normativamente, eso implica una Ley Electoral y de Partidos Políticos con disposiciones que vinculen a los ciudadanos con la toma de decisiones partidarias, fomentando así la participación de los ciudadanos y garantizando la defensa de sus intereses.

Es decir: los guatemaltecos necesitamos partidos políticos con democracia interna.

Necesitamos partidos con democracia interna para que las mejores ideas tengan cabida en políticas públicas que atiendan las necesidades de los guatemaltecos. Ideas como las del reconocido guatemalteco Luis Von Ahn sobre “cómo utilizar las pequeñas contribuciones de muchos para el bien común”, que actualmente aplica a la solución de problemas globales.

En las reformas a la Ley Electoral contenidas en el Dictamen 001-2012 hubiera sido posible incorporar disposiciones sobre democracia interna más efectivas.

Por ejemplo, se hubiera podido permitir a un partido político postular candidatos a corporaciones municipales y diputaciones solo en circunscripciones donde se cuenta con organización legal vigente para garantizar que esa decisión es coherente con los intereses locales.

Después podría avanzarse con otros procedimientos que empoderen a los afiliados en la toma de decisiones partidarias para fomentar su participación y defender sus intereses.

Sí reconocemos que el Dictamen 001-2012 contiene avances en la dirección correcta, reflejo de esfuerzos y propuestas que buscan aumentar la legitimidad y representatividad de los partidos políticos. Sin embargo, consideramos que los efectos esperados serán poco perceptibles. Destaco los siguientes comentarios a algunos artículos modificados en el orden que aparecen en la Ley Electoral:

  1. Primero: las modificaciones a los artículos número 19 y 49 aumentan los requisitos mínimos del número de afiliados y organización. Aunque una mayor base social y cobertura de los partidos políticos es deseable, el arraigo ciudadano continuará siendo limitado. Mientras un partido cuente con recursos económicos suficientes para cumplir con los formalismos requeridos, sus dirigentes podrán continuar tomando decisiones desvinculados de los ciudadanos, donde no haya organización legal y donde se carezca de procedimientos institucionales para defender los derechos de los afiliados.
  1. Luego: la modificación al artículo 21 bis aumenta y redistribuye geográfica y funcionalmente el financiamiento público dado a los partidos políticos. Esto es necesario para promover las actividades permanentes de los partidos, como formación y organización. Además, relaja el esfuerzo y compromisos que los partidos deben hacer para adquirir el financiamiento necesario para llevar a cabo dichas funciones. Sin embargo, dado que las dirigencias partidarias respectivas pueden hacer uso de los fondos públicos que le sean asignados sin involucrar a los afiliados, se corre el riesgo de no obtener como resultado afiliados mejor formados o con mayor militancia partidaria.
  1. También: se modifica el artículo 205 para fijar el número de Diputados. Con ello se logra evitar, de manera drástica, que la cantidad de diputados crezca a la misma velocidad que crece la población. Sin embargo, es una decisión coyuntural que puede afectar negativamente la representatividad poblacional del Congreso de la República al agravar la desigualdad del voto en el futuro. Además, la calidad de los diputados no depende de su cantidad. Existen formas alternativas de minimizar el crecimiento del número de Diputados.
  1. Finalmente, la modificación al artículo 212 incluye cuotas para mujeres e indígenas en los listados de postulación para diputados. Indiscutiblemente, dar espacio de participación a personas que pertenecen a grupos sociales subrepresentados es necesario. Sin embargo, la subrepresentación de los intereses de dichos sectores sociales, adicionado al medio ambiente, continuará en la medida que no se promueva la militancia partidaria para abogar por propuestas que atiendan directamente las necesidades específicas de cada grupo.

El Dictamen 001-2012 contiene modificaciones adicionales, pero sus efectos en la legitimidad y representatividad de los partidos políticos son contrarrestados por la ausencia de vínculos efectivos entre los partidos políticos y los ciudadanos.

Por el otro lado, consideramos con preocupación que el Dictamen 001-2012 contiene al menos dos errores que sí deben corregirse.

El primero corresponde a la modificación propuesta del artículo 90, sobre las multas. Ahí se establece que “las multas impuestas a los partidos políticos serán descontadas directamente del financiamiento público”.

Debemos recordar que el objetivo principal del financiamiento público es permitir que los partidos políticos puedan organizar y formar a sus afiliados. Es un error, incluso, es injusto, castigar a los afiliados retirándoles la oportunidad de hacer valer su derechos cívicos y políticos a causa de infracciones hechas por el partido. Especialmente, porque en la actualidad, dada la ausencia de democracia interna, no puede decirse que los afiliados tienen responsabilidad en las decisiones que conllevarían a un partido a cometer infracciones.

Las multas por infringir las normativas deben ser severas, pero, también deben atribuirse adecuadamente al sujeto responsable, no al ciudadano.

El segundo punto que debería corregirse corresponde a las modificaciones propuestas a los artículos 220 y 222 sobre la adquisición con fondos públicos de pautas publicitarias para las campañas de los partidos políticos.

Si bien puede resultar una medida atractiva para buscar: (a) competencia electoral en condiciones de igualdad, (b) efectiva fiscalización de fuentes de financiamiento y (c) evitar que los partidos adquieran compromisos con financistas. Usar fondos públicos para ello no solo no alcanza ninguno de esos objetivos, sino debilita la capacidad del estado para atender otras prioridades. El último punto es especialmente dudoso.

En todo caso, el mecanismo institucional propuesto, sin usar fondos públicos, podría contribuir sustancialmente a hacer las campañas más iguales y transparentes. Sería suficiente dar exclusividad al Tribunal Supremo Electoral para adquirir espacios de propaganda en los medios durante la campaña. Así, los partidos tendrían que reportar sus fuentes de financiamiento para que el Tribunal Supremo Electoral adquiriera los espacios máximos que le corresponden a cada partido.

Como un punto adicional, no queríamos dejar de unirnos a las sugerencias que otros han hecho respecto a la no conveniencia de incorporar las Consultas Populares en la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Consideramos que no solo puede resultar en efectos indeseados no previstos, sino que plantea desafíos en su implementación tanto técnicos como de compatibilidad jurídica. Sería más apropiado desarrollar una normativa específica para tratar las Consultas Populares.

Agradecemos nuevamente a la Comisión Específica de Asuntos Electorales por abrirnos las puertas y darnos la oportunidad de compartir nuestra pequeña contribución, junto a la de muchos otros, contribución deseamos sea utilizada en función del bien común y resulte en mejores partidos políticos en Guatemala: más legítimos y representativos.

La responsabilidad de la decisión final sobre los contenidos que la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos contenga corresponde a los Diputados. Esperamos que al momento de su discusión en el pleno, deliberen sobre los criterios que les llevaron a tomar su decisión. Así, rindiendo cuentas, representen y defiendan los intereses de la ciudadanía Guatemalteca que les han sido encomendados.

20 de octubre de 1944, carta de los 311

La revolución del 20 de octubre de 1944 en Guatemala fue la culminación de una serie de eventos a raíz del descontento con el gobierno de Jorge Ubico. Entre estos eventos destacó la “carta de los 311”, principalmente jóvenes universitarios, dirigida a Jorge Ubico. Comparto a continuación el texto de esta carta y la respuesta de Ubico para que pueda servir como insumo de reflexión sobre la participación política.

Memorial de los 311

Señor Presidente de la República:

Los suscritos ciudadanos guatemaltecos, en ejercicio del derecho garantizado por el artículo 22 de la Constitución de la Rpública, nos dirigimos a usted con las protestas de nuestro mayor respeto y exponemos:

El día de hoy promulgó su gobierno el Decreto No 3114 que restinge las garantías constitucionales. La parte considerativa de esta disposición consiga “que elementos disociadores de tendencias nazi-facistas perturban gravemente la paz de la Rpública, procurando obstaculizar al gobierno el mantenimiento del orden.

Es por todos conocida la génesis de ese Decreto, y la propia Secretaía Presidencial, en un boletín dado a publicidad en la prensa, la funda en la acción de problemas de orden interno de la Universidad.

La opinión pública espontáneamente se ha solidarizado con las aspiraciones de los estudiantes en esta hora trágica en que la flor de la juventud de los países libres ofrendan sus vidas en defensa de los altos ideales de la humanidad y de la democracia, a cuya causa está afiliada nuestra patria.

Es por ello doloroso ver que el Primer Magistrado de la Nación, sin duda basado en informaciones inexactas, tendenciosas e interesadas, haya lanzado a la juventud el grave cargo de nazi-fascismo. La juventud, señor Presidente, jamás vibra al impulso de mezquinas tendencias y por el contrajo, interpreta y encarna los ideales más limpios y las más nobles aspiraciones. La de Guatemala no es en este caso una excepción.

Convencidos de la pureza de los ideales de la juventud universitaria guatemalteca, nos sentimos obligados, como ciudadanos conscientes a solidarizarnos plenamente con sus legitimas aspiraciones.

Es así como movidos tan solo por nuestro fervoroso patriotismo venimos a rogar la ilustrada atención de usted acerca de laos apremios de la hora actual y del imperativo del deber, sentido por todos, del que el gobierno se encauce hacia metas prometedoras que aseguren el derecho y satisfagan las legítimas aspiraciones de la familia guatemalteca.

El decreto de suspensión de garantías ha venido a crear una situación de intranquilidad y zozobra que agudiza la angustia de la hora en que vive la humanidad, en vez de asegurar la paz y el orden que pareció inspirarlo.

La restricción de garantías crea una situación de hecho, en la cual el pueblo carece de medios legales para manifestar sus justos anhelos y es susceptible de provocar consecuencias funestas que, como guatemaltecos conscientes, seríamos los primeros en deplorar.

Ante un régimen de derecho, la ciudadanía actúa dentro de la legalidad. Una situación de hecho engendra tarde o temprano, un reacción de violencia.

Con toda hidalguía reconocemos que la actual administración presidida por usted, ha hecho, en lo material, obra constructiva. Empero, su labor, como todo lo humano, no ha llegado a satisfacer muchas aspiraciones populares por falte de medios de libre expresión.

Alrededor de los gobernantes actúan y medran fuerzas burocráticas e intereses creados que se fortalecen con el transcurso de los años, y que llevan al mandatario visiones falseadas de la realidad ambiente. Por esta razón debe desconfiarse siempre de las “adhesiones” que, nacidas del temor o del interés, llegan hasta el gobernante a través del mecanismo oficial, las cuales jamás presentan el auténtico “sentimiento popular”. Seguramente corresponderá a usted, aquilatar muy pronto el valor de tales “adhesiones” a diferencia de la genuina sinceridad que nos anima.

Guatemala no puede substraerse a los imperativos democráticos de la época. Es imposible frustrar con medidas coercitivas los incontenibles impulsos de la generosa ideología que está reafirmándose en la conciencia universal a través de la más sangrienta de las luchas libradas entre la opresión y la libertad.

Estamos seguros, Señor Presidente, que su espíritu comprensivo acogerá la presente gestión con el mismo inte´res patriótico que nos mueve a dirigírsela, confiados en el, pedimos lo siguiente:

1o. El restablecimiento de las garantías suspendidas, para que el pueblo pueda gozar, sin demora, de la plenitud de sus derechos constitucionales; y

2o. Dictar las disposiciones pertinentes a fin de que tales garantías tengan plena efectividad.

Guatemala, 22 de junio de 1944.

Este memorial fue redactado en casa del Doctor Julio Bianchi y firmado por los siguientes patriotas:

  • Ramón Aceña Durán
  • Salvador J. Acevedo
  • Rafael Aguilar A.
  • Adalberto Aguilar Fuentes
  • Gregorio Aguilar Fuentes
  • Gonzalo Aguilar Rodríguez
  • Bernardo Aldana
  • Juan José Alejos
  • Hilario G. Alfaro
  • Juventino Alfaro
  • Alfonso Alvarado V.
  • José Alvarado
  • José Alvarado r.
  • Antonio Álvarez G.
  • Ricardo Álvarez
  • Ricardo Álvarez Orantes
  • Adolfo Amado
  • Eduardo Amado R.
  • Eduardo Amado Guerra
  • Carlos Enrique Andreu
  • Héctor H Aragón
  • Osmundo Araujo Quiñonez
  • Miguel Alberto Archila
  • Rafael Arévalo Morales
  • Rubén Arévalo Zelaya
  • Ricardo Argueadas M.
  • Arturo Aroch
  • Jorge Luis Arriola
  • Eduardo Arrivillaga A.
  • Horacio Arroyave
  • José Arzú
  • Roberto Arzú Cobos
  • Enrique ARzú Cobos
  • Manuel María Ávila Ayala
  • Rigoberto Ávila
  • Pedro Aycinena
  • José Azmitia
  • José Barillas Izaguirre
  • Oscar Barrios
  • Porfirio Barrios P.
  • Joaquín Barnoya G.
  • Enrique Batres
  • Augusto Bauer Arzú
  • Alfonos Bauer Paíz
  • Gustavo Becker
  • Manuel Lisandro Berganza
  • Leopoldo Berger
  • Julio Bianchi
  • Roberto Bianchi
  • G. Biguria
  • Ramón Blanco
  • Carlos Bouscayrol
  • Roberto Bouscayrol
  • César Brañas
  • H. Abraham Cabrera
  • Francisco Cabrera
  • Carlos Cabrera Cruz
  • Eduardo Cáceres Lehnhoff
  • Guillermo Cáceres Lehnhoff
  • Eduardo R. Cáceres López
  • Federico Carbonell
  • Antonio Camey
  • Antonio Carrera Molina
  • Mario Carrera W.
  • Luis A. Carrillo
  • José R. Carlos
  • J. Alberto Castañeda
  • José Castañeda M.
  • H. Castellanos
  • Rafael Castellanos A.
  • Leopoldo Castellanos Carrillo
  • Alberto Castillo
  • Francisco Castillo Murga
  • Francisco Catalán
  • Celso Cerezo Dardón
  • M. Cetina
  • Ricardo Chávez
  • Jorge Luis Chávez
  • José L. Charnaud
  • Augusto Charnaud MacDonald
  • Arturo Classon M.
  • Luis Cobos S.
  • A. Colom Argueta
  • Carlos Coloma
  • José Luis Cordón
  • Roberto Cordón Méndez
  • M. Gabriel Coronado
  • Luis Coronado Chévez
  • Antonio Coronado Iturbide
  • Luis Coronado Lira
  • Antonio Cruz
  • Héctor Cruz Franco
  • Eduardo Díaz
  • Porfirio Díaz C.
  • Alfonso de León
  • Eduardo de León S.
  • Roberto de León
  • Carlos Humberto de León
  • Juan José de la Hoz
  • Alfredo de la Hoz
  • Cayetano de la Hoz
  • Ulises de la Roca
  • Ulises Ronald Dent
  • P. Duarte
  • A. Dumas hijo
  • Ricardo M. Echeverría
  • Eduardo A. Echeverría
  • Ventura Echeverría
  • Enrique Echeverría Ávila
  • Guillarmo Echeverría Lizarralde
  • Carlos Echeverría Lizzarralde
  • José Falla
  • Guillermo Flores A.
  • Oscar Flores Soto
  • Horacio Figueroa
  • Feliciano Fuentes Alvarado
  • Ramiro Fonseca P.
  • Eduardo Fonseca Palomo
  • Jorge Galán Jr.
  • David E. Galicia
  • Héctor M García
  • Manuel Galich
  • Víctor M. García
  • Pedro Julio García
  • Guillermo García Molina
  • Adolfo García Montenegro
  • Alfredo M. Garcia
  • J. Ambrosio García
  • Julio García Arroyave
  • José Joaquín Garoz V.
  • R. Granados D.
  • Guillermo Grajeda
  • Mario Granai
  • Luis Gomar
  • Julio Gómez Padilla
  • Luis Arturo González
  • Tomás González L.
  • Otto Raúl González
  • Eduardo González L.
  • Carlos Gordillo Samuel Guevara R.
  • Miguel Gutiérrez
  • Mauricio Guzmán
  • José Herrarte Sagastume
  • Flavio Herrera
  • Sarbelio Herrera
  • H. Hurtado A.
  • Juan Ibarra
  • C. Irigoyen
  • Miguel Angel Juárez O.
  • César Lagos A.
  • Guillermo Lavagnino
  • Eduardo Leal
  • Rafael Leal
  • Héctor A. Leal
  • Tomás Leal
  • José Luis Lemus
  • Benjamín Lemus Morán
  • Arturo C. López
  • Carlos J. Luján A.
  • Carlos Luna
  • Arnulfo Maldonado
  • Héctor Mansilla
  • A. Martínez F.
  • Manuel V. Martínez
  • Avelino Mariscal
  • Miguel Augusto Mazariegos
  • José Miguel Medrano
  • Francisco Méndez
  • Mario Méndez Montenegro
  • Marcial Méndez Montenegro
  • Julio César Méndez Montenegro
  • Ismael Méndez Zebadúa
  • Oscar P. Mendizábal
  • Arturo Mendizábal
  • Eladio Menéndez
  • Gonzalo Menéndez de la Riva
  • Héctor Menéndez de la Riva
  • Rafael Mendoza
  • José Minondo
  • Darío Molina P.
  • Carlos Monteros L.
  • Augusto Monterroso Bonilla
  • Francisco Montenegro G.
  • Gerardo Mongenegro G.
  • Pedro P. Monroy
  • Carlos Federico Mora
  • Baltasar Morales
  • Federico Morales
  • Justiniano Morales
  • G. Morán V.
  • R. Muñoz
  • Enrique Muñoz Meany
  • Guillermo Noriega Morales
  • Luis Ogarrio
  • Alfonso G. Orellana
  • M. E. Orantes
  • Jesús María Ordóñez
  • Hiram Ordóñez
  • Mario Ordóñez Fetzer
  • Salvador Ortega
  • Octavio Ortiz V.
  • Jaime Paniagua
  • M. Padilla B.
  • Braulio Padilla
  • Gregorio Padilla
  • Guido Palomo
  • Arturo Peralta A.
  • Carlos Pérez
  • Pedro Pérez Valenzuela
  • Carlos Peyré
  • José Octavio Pratdezaba
  • Roberto Pivaral P.
  • Héctor A. Pivaral
  • Pedro Posadas
  • Guillermo Putzeys
  • J. Augusto Putzeys
  • Oscar Quevedo A.
  • Edmundo Quiñónez
  • Enrique S. Quiñónez
  • Fernando Ramírez B.
  • Marco Antonio Ramírez
  • J. Roberto Ramírez
  • Carlos T. Recinos
  • Nicolás Revés O.
  • Domingo Rivera
  • José Rivera
  • M. Eduardo Rodríguez
  • G. Rodríguez Ogarrio
  • Federico Rölz Bennett
  • José Rölz Bennett
  • José María Romero
  • H. Rosada
  • J. Alberto Rosales
  • Ernesto Rosales
  • Guillermo Rosales Alcántara
  • Juan Rosales Alcántara
  • Manuel J. Ruano
  • Manuel Ruano Mejía
  • Oswaldo Rubio
  • R. Ruiz Aragón
  • David Salazar
  • Enrique Salazar Vassaux
  • A. Salguero
  • A. Sandoval
  • Mario Sandoval
  • Salvador A. Saravia
  • Edgar Schelesinger
  • Jorge Schelesinger
  • Jorge A. Serrano
  • Eugenio Silva Peña
  • Jorge Silva Peña
  • Eduardo Sinibaldi
  • R. Slivinski Herrarte
  • Rudi Solares Gálvez
  • Francisco Soler y Pérez
  • Carlos A. Solís h.
  • G. Solórzano
  • Emilio Sosa T.
  • Rafael Sosa
  • J. Vicente Sosa
  • Julio Soza M.
  • Manuel Soto Marroquín
  • Joaquín Soto Montenegro
  • Juan José Soto Montenegro
  • José Antonio Soto
  • Justo B. Suárez
  • Carlos Talavera M.
  • Conrado Tercero
  • Jorge toriello
  • Enrique Toriello
  • Guillermo Toriello
  • Julio C. Toriello
  • José torón España
  • Max Tott
  • Oscar Ubico Zebadúa
  • Jorge Umaña
  • jesús Unda Murillo
  • Bernardo Vargas
  • Dagoberto Vargas
  • Francisco Valdés Calderón
  • Mariano Valverde
  • Antonio Valladares A.
  • Julio Valladares Castillo
  • Ricardo Vega
  • David Vela
  • Mario Velásquez
  • Víctor Velásquez
  • Leopoldo Vesco
  • Roberto Vesco
  • Ricardo A. Vassaux
  • Stefano Vignolo
  • Ramón Vielman
  • Rafael Villacorta
  • Manuel villacorta
  • Manuel Villacorta C.
  • Francisco Villagrán
  • Manuel Francisco Villamar
  • Humberto Vizcaíno L.
  • Ricardo Wer
  • Arturo Wer
  • Carlos O. Zachrisson
  • Carlos O. Zachrisson hijo
  • Héctor Horacio Zachrisson
  • Edmundo Zea R.
  • R. Zúñiga

(Hay dos firmas ilegibles)

Señor Presidente de la República:

El día sábado 24 de junio, a las dieciséis horas, se presentó a Ud. un memorial suscrito por más de trescientas personas, pidiéndole: a) el restablecimiento, sin demora, de las garantías constitucionales; y b) la plena efectividad de tales garantías. Hicieron la entrega de ese memorial, en nombre de los firmantes, los licenciados Federico Carbonell y Jorge A. Serrano, quienes, al día siguiente en la mañana, fueron llamdos al Palacio Nacional con el objeto de que reunieran a un grupo de personas firmantes de la solicitud, a fin de discutir la forma más conveniente y patriótica de conjurar la gravísima situación creada en el país. Atendiendo esa insinuación y guiados únicamente por móviles del más puro interés patriótico, celebramos una Junta con los secretarios Salazar, Anzueto, Sáenz de Tejada, González Campo, y Rivas, y como única gestión posible por nuestra parte, ofrecimos acercarnos a los diversos sectores representados en las manifestaciones populares, con el objeto de conocer en forma precisa todas y cada una de sus aspiraciones y transmitirlas al Gobierno de la República. Con ese exclusivo propósito solicitamos que se nos otorgaran por escrito las garantías necesarias: seguridad personal, libertad de prensa, de asociación y de libre expresión de palabra. Ninguna de ellas nos fue concedida y el acta, que principiaba a redactarse, quedó inconclusa ante la imposibilidad de conciliar dos criterios totalmente opuestos: el nuestro, que consieraba indispensable para solucionar la aguda crisis del país, la obtención de los medios indicados; y el del Gobierno, que apelaba a mantener inalterable la situación de fuerza creada por la suspensión de garantías y que se negaba a otorgarnos en lopersonal las seguridades por escrito que tan de buena fe le solicitábamos.

En vista de tales circunstancias dimos por concluida nuestra misión.

En la tarde del propiodía de ayer, el Honorable Cuerpo Diplomático acreditado en el país se sirvió convocarnos al edificio de la embajada Norteamericana par comunicarnos que el gobierno de la República del había solicitado abocarse con nosotros y conocer si estábamos en disposición de reanudar las conversaciones suspendidas esa mañana. Ante la situación, cada vez más tirante, y a pesar de que ya eran conocidos de todos los incalificables atropellos del mediodía, aceptamos la iniciativa del Gobierno y acudimos nuevamente a Palacio. Encontramos la misma actitud de intransigencia de parte de la Delegación del Gobierno, formada por algunos Secretarios de Estado y de la ZPresidencia. Fueron inútiles todos nuestros razonamientos y esfuerzos por lograr del Gobierno las facilidades que pudieran acercarnos al éxito de la misión que se quería confiarnos y que, por aquellos deplorables sucesos, aparecía cada vez más remoto. Llegados a este punto, solicitamos entrevistarnos directamente con Ud. esperando encontrar mayor armonía con nuestro criterio.

Usted, señor Presidente, recordará todas nuestras observaciones: la insistencia sincera y razonada con que le hicimos ver el origen popular y espontáneo del movimiento reivindicador que conmueve al país, provocado por los largos años en que el pueblo se ha visto privado del ejercicio de sus derechos; la necesidad ingente de restablecer las garantías ciudadanas; el distanciamiento real en que se ha mantenido Ud. del pueblo, debido a la falta absoluta de medios de libre expresión; de haberse creado hacia Usted, en el país, por su actuación y dla de sus colaboradores, más que un sentimiento de respeto, uno de temor individual e inseguridad social; la inconveniente centralización de las funciones públicas; el desequilibrio que significa la existencia de un Gobierno rico frente a un Pueblo pobre; la justificada impaciencia del pueblo de Guatemala ante la inmutabilidad de su Gobierno por el largo espacio ede catorce años; sus sistema de gobierno en pugna con las realidades del presente; la resistencia de su Administración a realizar las necesarias reformas sociales; los abusos de autoridad reiteradamente cometidos durante su administración; los perturbadores intereses creados entre sus servidores que han contribuido a falsearle la realidad ambiente; y, en fin, señor Presidente, todas aquellas circunstancias que han llevado al país a la presente situación unánime protesta pública.

En un principio, nuestras esperanzas se vieron alentadas por la actitud receptiva de Usted ante la franqueza de nuestras expresiones, ante la sinceridad de nuestros propósitos y ante el común interés patriótico que en Usted suponíamos. Nos manifestó Usted que la única forma de gobernar al país es la que Usted ha puesto en práctica; que no restituiría las garantías constitucionales; que la libertad de imprenta suponía la inseguridad del gobierno; que la organización de partidos políticos de oposición era incompatible con el orden público y que no los permitiría mientras estuviera en el poder; que el actual movimiento de opinión tiene su origen en corrientes ideológicas que vienen de fuera. Ante nuestra más profunda sorpresa afirmó Usted que por su prestigio y experiencia gubernativa su alejamiento del poder significaría el caos para Guatemala, dándonos la impresión de conceptuarse insustituible al frente de los destinos del psi.

Le reiteramos la solicitud ya hecha al Gabinete, de todos los medios necesarios para ponernos en contacto con la opinión pública y traerle una clara expresión de los deseos ciudadanos. Accedió Usted únicamente a que, sin hacer reunión de clase alguna, nos pusiéramos en contacto en forma individual con personas de los distintos sectores y le transmitiésemos las verdaderas aspiraciones del pueblo guatemalteco.

Para el debido cumplimiento de nuestra gestión patriótica, y con la única garantía que nos fue concedida por Uted, salimos del Palacio a cumplir la misión que voluntariamente nos habíamos impuesto.

¡Cuál sería nuestra sorpresa al darnos cuenta de que mientras parlamentábamos en Palacio, y el Honorable Cuerpo Diplomático estaba dedicado a las nobles funciones de Mediador, la policía y la tropa acribillaban a balazos a hombres, mujeres y niños que pacíficamente desfilaban por las calles, entre cuyas damas se contaba doña Julieta Castro de Rölz Bennett, esposa de uno de nosotros!

La indignación general por tan reprobables hechos era profunda e incontenible. La sangre de las víctimas robustecía las ansias de libertad. Considerábamos que la crueldad de la fuerza pública era insuperable obstáculo a nuestros propósitos, y así quedó confirmado al entrevistarnos con personas de los diferentes sectores sociales.

Con tan dolorosa convicción volvimos a presencia del Cuerpo Diplomático, y le expusimos el fracaso de nuestras gestionses, debido a los últimos acontecimientos, de los cuales ya estaba enterado ese Honorable Cuerpo, cuyos sentimientos humanitarios fueron de nuevo evidenciados.

Esta mañana a las nueve horas fuimos llamados por el señor director General de Policia, quien, en cumplimiento de las instrucciones recibidas del señor Secretario de la Presidencia, nos notificó que la autorización que Usted nos había otorgado quedaba sin efecto y que tendríamos que atenernos a las consecuencias emanadas del Decreto de suspensión de garantías.

La misión patriótica que habíamos aceptado quedaba definitivamente concluida por disposición del Gobierno.

Como obligada consecuencia de los hechos narrados, consideramos que es nuestro deber ineludible, según lo acordamo con usted, llevar a su conocimiento la expresión inequívoca de los anhelos populares que hemos podido palpar y que son el verdadero origen de la situación angustiosa porque atraviesa Guatemala. Tales aspiraciones se concretan visiblemente, palmariamente, y de manera incontrovertible en la necesidad sentida por todos, com única solución patriótica y conveniente, la de que Usted renuncie ne forma legal a la Presidencia de la República.

Protestamos al señor Presidente, en nuestra más alta calidad de ciudadanos, que lo que dejamos expuesto se ciñe por entero a la realidad de los hechos y del momento que vive nuestra Patria.

Guatemala, 26 de Junio de 1944.

Firmas autógrafas: Ernesto Viteri B., José Rölz Bennett, Francisco Villagrán, Eugenio Silva Peña, Federico Carbonell, Federico Rölz Bennett.

Manifiesto del General Jorge Ubico al Pueblo de Guatemala

El día de hoy presenté a la Honorable Asamblea Legislativa la renuncia del cargo de Presidente de la Rpublica. La presenté con carácter de irrevocable.

Volveré así a la vida privada, después de consagrar al servicio del país mis energías y experiencia en la vasta labor de dirección de un gobierno de orden y progreso.

Me retiro del poder dejando tras de mí una obra realizada; que si no llena ni hubiera llegado nunca a colmar mis aspiraciones de guatemalteco, es prueba no refutable del amor que como ciudadano profeso a mi patria y del cuidado que le dediqué como gobernante.

Jamás mis antecesores tuvieron que hacer frente, como yo, a una época tan preñada de dificultades y peligros; y me satisface poder asegurar que los que juzguen mi actuación, hoy y mañana con espíritu ecuánime y sereno, ajustarán su veredicto a la medida de mis pretensiones.

Un movimiento que empezaba a tomar caracteres de violencia, iniciado y proseguido hasta ahora por una minoría de los habitantes de la capital, me llevó a la decisión de resignar el mando pues a pesar del pequeño número de quienes se rebelaron como descontentos del régimen gubernativo, es manifiesto, en las peticiones que ellos medirigieron, su deseo principal y unánime de que renunciara al ejercicio de la presidencia. Asi lo hice, en seguida, sin dudas ni vacilaciones, porque en ningún momento del lapso de mi mandato abrigué el propósito de afirmarme en el poder contra la voluntad de mis condicionales.

Al cesar en las fatigas y sinsabores del elevado cargo que acepté en cumplimiento de un deber de ciudadano, hago expresa mi gratitud para el pueblo leal que estuvo a mi lado en circunstancias prósperas y adversas, lo mismo que para los funcionarios y empleados que me prestaron meritoria ayuda; y formulo votos muy sinceros por la ventura de mi patria y la armonía entre mis ciudadanos.

Guatemala, 1o de Julio de 1944

Jorge Ubico

Referencia:

Estrada, Agustín. (1979). Datos para la historia de la iglesia en Guatemala. Guatemala, C.A.: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. p. 559-574

¿Cuántos votos recibiría una consulta popular para reformar la Constitución?

Una colega me preguntó si podría comparar el apoyo electoral que recibió el Partido Patriota en las elecciones 2011 con el apoyo que podría recibir en una consulta popular la propuesta de reformas constitucionales del actual presidente Otto Pérez Molina.

En ese momento me hizo falta una bola de cristal. Lo que pensé que si puede compararse de una elección presidencial y una consulta popular son los porcentajes de votos respecto al número de empadronados.

Al menos es posible hacer una parte. Lo que suceda en el futuro es incierto, pero se podrá evaluar si el apoyo que el Partido Patriota recibió en las elecciones 2011 es similar, mayor o menor al apoyo que reciba la propuesta de reforma constitucional abanderada por Otto Pérez Molina.

Después de revisar los resultados electorales vemos que el Tribunal Supremo Electoral reportó que, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales 2011, el Partido Patriota recibió 1,597,937 votos de un total de 7,340,841 empadronados. Es decir, 22 por ciento, el cuál se desagrega de la siguiente manera por distrito electoral.

Porcentaje de empadronados que votaron por el Partido Patriota en cada distrito electoral en la primera vuelta de las elecciones presidenciales 2007 y 2011

Distrito % Votos PP del padrón 2007 % Votos PP del padrón 2011
Central 1.77 2.73
Guatemala 2.01 3.56
El Progreso 0.25 0.39
Sacatepéquez 0.39 0.66
Chimaltenango 0.60 0.93
Escuintla 0.57 0.81
Santa Rosa 0.38 0.59
Sololá 0.26 0.62
Totonicapán 0.18 0.43
Quetzaltenango 0.71 1.07
Suchitepéquez 0.49 0.68
Retalhuleu 0.33 0.42
San Marcos 0.62 1.22
Huehuetenango 0.67 1.45
Quiché 0.40 1.23
Baja Verapaz 0.41 0.59
Alta Verapaz 0.62 1.14
Petén 0.45 0.59
Izabal 0.30 0.54
Zacapa 0.35 0.42
Chiquimula 0.40 0.61
Jalapa 0.20 0.44
Jutiapa 0.55 0.84
TOTAL 12.88 21.95

22 por ciento es una cantidad considerable ya que supera el porcentaje de participación en las consultas populares anteriores. Sin embargo, las personas que participan en las consultas y las intención con la que lo hacen no necesariamente tiene relación con las elecciones presidenciales.

¿Cuántas personas votarían en una eventual consulta popular? Esa es otra pregunta a la bola de cristal. Aunque en la propuesta de reforma del Organismo Ejecutivo si existe un incentivo para promover la participación localmente: aumentar el aporte constitucional a los gobiernos municipales de 10 a 11 por ciento. Notar que el 34 por ciento de los empadronados está en los 121 municipios donde la alcaldía fue adjudicada al PP.

Ante estas observaciones no puede descartarse la posibilidad que la propuesta de reformas constitucionales del Organismo Ejecutivo encuentre una respuesta favorable en una eventual consulta popular. Sin embargo, hay muchos factores adicionales que incidirán en el resultado como el desgaste del gobierno, conocimiento de la propuesta, capacidad de quienes se oponen, entre otros. Ya veremos cuáles son los resultados y les contaré como se comparan en una próxima entrada.

Reformas Constitucionales

El pasado lunes 27 de agosto, el Organismo Ejecutivo presentó al Congreso de la República su propuesta de reformas a la Constitución Política de la República. Para discutir algunos de sus contenidos, la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES) junto a la Asociación Guatemalteca de Abogadas organizaron un conversatorio el día de ayer, miércoles 29 de agosto.

Al conversatorio asistieron varios expertos:

El título del conversatorio fue: “Reformas a la Constitución Política ¿necesarias para la modernización del Estado? o ¿sustituibles por leyes ordinarias?”. En este contexto, los ponentes expusieron algunos de los contenidos de la propuesta y sus reflexiones.

Fuentes Destarac inició su intervención con varias reflexiones. Considera que el momento adecuado para una reformar la Constitución no es durante las rupturas al orden constitucional, como sucedió a partir del “autogolpe de Estado” en 1993. Indicó que el propósito de las reformas es “que las instituciones sean más fuertes que los individuos” citando a Juan José Arévalo, un expresidente progresista de Guatemala de 1945 a 1951.

Enmarcó la propuesta del Ejecutivo en atención al sistema de justicia, sistema de control y sistema democrático.

Del sistema de justicia destacó que la propuesta del Organismo Ejecutivo busca separar la función jurisdiccional y administrativa de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) mediante una cámara integrada por varios sectores. También, busca prolongar la duración de los magistrados de la CSJ a diez años y la presidencia de la CSJ a cinco años. Consideró que había sido un error fijar plazos tan cortos anteriormente ya que restaron estabilidad al Organismo Judicial.

Del sistema electoral argumentó que, al elegir a los diputados del Congreso de la República mediante distritos binominales, se acerca al diputado para que lo conozcan los votantes y se reduce el número de partidos políticos para estabilizar el sistema. Del sistema de control indicó que es necesario reducir la dependencia de la Contraloría General de Cuentas (CGC) del ejecutivo. Terminando el tiempo de su intervención enumeró otros temas que la propuesta aborda como el reconocimiento a la diversidad y el aumento del situado constitucional a los gobiernos municipales de diez a once por ciento.

García Rodas, por su parte, inició con una pregunta a la audiencia: “¿es necesaria una reforma a la Constitución?”. A lo cual la audiencia respondió con un tímido “no”. García entonces manifestó, con asombro, haber recibido en audiencias públicas numerosas propuestas que decían lo contrario. A esto reflexionó que un acuerdo no puede darse entre actores cuya postura de negociación es: “solo admito mis propuestas” o “deben ser todas mis propuestas”.

Continuó argumentando que las leyes ordinarias no son suficientes para hacer los cambios necesarios: la Ley de Comisiones de Postulación no puede impedir que el número de integrantes de las comisiones crezca indefinidamente; la Ley Electoral y de Partidos Políticos no permite crear distritos binominales; reformas a las leyes en materia de justicia no pueden corregir el balance de poder que lo hace ineficiente.

Considera que, incluso, en Guatemala hay demasiada legislación y debe avanzarse en la “delegislación”. Por el otro lado advirtió de la responsabilidad que cada entidad del estado tiene para proponer como fortalecerse como el Organismo Ejecutivo, Tribunal Supremo Electoral, Organismo Judicial. Dejar esta responsabilidad únicamente al Organismo Legislativo corre el riesgo de sufrir modificaciones producto de intereses particulares, como refirió se dice coloquialmente: “al Congreso puede entrar un caballo y salir un camello”.

Balsells Conde inició su intervención enfatizando que el debate de reformas a la Constitución “no puede ser dogmático”. Reiteró que es innegable la necesidad de reformar el sistema de justicia ya que el actual no puede defenderse dado su pobre desempeño. Sin embargo, se cuestionó si la propuesta era correcta. Explicó que se propone crear una cámara administrativa “híbrida”, en la cual el presidente de la Corte Suprema de Justica forma parte lo cuál mantiene parte de la vulnerabilidad a su independencia.

También, considera que aún no se comprende suficientemente bien cuáles serían las consecuencias de integrar la Corte de Constitucionalidad de la manera propuesta. Sin embargo, si considera correcto eliminar que existan magistrados suplentes que puedan ejercer paralelamente desde lo privado.

Indicó también que es un reto enmarcar las discusiones ya que debe separarse el “qué” se discute de “cómo” lograrlo. Por ejemplo, en el sistema democrático, lo que se discute en el fondo es una transformación radical: pasar de un sistema multipartidista a un bipartidista. Esto es distinto a discutir el “cómo” lograrlo y si fijar el número de diputados y distritos es la forma adecuada. Finalizó diciendo que “la reforma es demasiado importante para que quede solo en manos de abogados y diputados”, alentando a una participación más amplia de profesionales, académicos y sectores.

La reflexión principal de Mayora radicó en que se debe priorizar aún más los puntos a reformar en la Constitución. Recordó que por medio de experiencia se ha confirmado que existe una relación inversa entre el número de artículos que se propone reformar y la posibilidad de su aprobación, tal fue el caso del intento de reforma en 1999. Por consiguiente, se debe reducir el número de artículos a reformar; independientemente de su validez, lo que debe prevalecer es su orden de prioridad.

Para cerrar, los ponentes respondieron luego a preguntas de la audiencia. Las principales inquietudes giraban alrededor de si se justificaban los costos a la consulta que requiere. Tanto Balsells como García afirmaron que los costos no deben ser tan altos, y García fue especialmente enfático al decir que “aunque solo se reformara el área de justicia, la reforma se justifica”.

Carlos Vega, moderador de la actividad, destacó que ASIES comparte la necesidad de reformar la Constitución ya que no todos los temas pueden regularse en las leyes ordinarias, incluso se ha hecho una propuesta de reformas constitucionales en materia de seguridad y justicia junto a las Universidades San Carlos y Landívar. Aunque la propuesta de ASIES, mencionó, es distinta a la propuesta del Organismo Ejecutivo, sí cuentan con coincidencias y podría apoyarse de acceder a desistir de algunos artículos que sí pueden reformarse en leyes ordinarias.

En lo personal, considero que lo más valioso de la propuesta es que nos ha llevado como sociedad a conocer mejor nuestra actual Constitución. También, al evaluar sus limitaciones también hemos tenido la oportunidad de escuchar nuestras distintas posiciones y por ende conocernos.

Ahora que la propuesta se ha dado a conocer y presentado al Organismo Legislativo, debe discutirse para que, de aprobarse, cuente con el apoyo suficiente para superar los desafíos que implica desarrollarla. Considero que el principal reto radicará en delimitar cuáles serán los términos en que se discutirá. Como indicó Balsells, debe diferenciarse entre el “qué” y el “cómo” para que las contribuciones puedan ser pertinentes.

Entre anarquía y dictaduras

En las películas podemos encontrar excelentes ejemplos de comentarios políticos. Este fin de semana me sorprendí con lo poderoso de los discursos en dos películas: Batman, The Dark Knight Rises y The Dictator.

En Batman, el villano Bane expone un poderoso argumento a favor de la anarquía. Basicamente, justifica la destrucción de un sistema corrupto y opresor para devolverlo al “pueblo”. Comparto parte del discurso:

Behind you stands a symbol of oppression, Blackgate Prison. Where a thousand men have languished for years, under the Dent Act, under the name of this man: Harvey Dent. Held up to you–and over you–as a shining example of justice and good.

But they supplied you a false idol, to stop you from tearing down this corrupt city, and rebuilding it the way it should have been rebuilt, generations ago. […]

Do you accept this man’s resignation? Do you accept the resignation of all the liars? All the corrupt? We take Gotham from the corrupt, the rich; the oppressors of generations who’ve kept you down with the myth of opportunity. And we give the city to you, the people.

En The Dictator, Aladeen, quien gobierna el país ficticio Wadiya, presenta una defensa de las dictaduras ante las Naciones Unidas. Lo irónico del discurso radica en que describe como las dictaduras tienen resultados iguales a las actuales “democracias”. Comparto un extracto:

Why are you guys so anti-dictators? Imagine if America was a dictatorship:

You could let 1% of the people have all the nation’s wealth. You could help your rich friends get richer by cutting their taxes, and bail them out when they gamble and lose. You could ignore the needs of the poor for health care and education. Your media would appear free, but would secretly be controlled by one person and his family. You could wiretap phones. You could torture foreign prisoners. You could have rigged elections. You could lie about why you go to war. You could fill your prisons with one particular racial group, and no one would complain. You could use the media to scare the people into supporting policies that are against their races.

Las conclusiones de cada discurso son controvertidas. Por un lado, destruir el sistema lleva a la anarquía. Por el otro, defender el sistema lleva a la dictadura.

En Guatemala nos enfrentamos con frecuencia a opiniones que apoyan o critican estas posiciones extremas sin profundizar en sus paradojas. Creo que los ejemplos que encontramos en estas películas nos dan la oportunidad a reflexionar sobre nuestras opiniones.

Encontrar un sistema que promueva la convivencia es una tarea compleja. Lo que parece evidente es que dicho sistema no puede ser estático, y en cada etapa de su evolución existen nuevos desafíos por superar. Considero que las bases de la convivencia radican en reconocer el valor del rol que cada uno tiene en la sociedad y ejercer el rol propio con responsabilidad. Pero principalmente, siempre debe buscarse cómo hacer las cosas mejor.