Investigando Política en Guatemala

Por Javier Brolo

¿Qué es la opinión pública?

¿La opinión pública es lo que todos dicen o solo la gente que importa? Esta fue la primera pregunta a discutir del curso “Análisis de la Opinión Pública”.

Las dos posiciones son expuestas por Blummer (1948) y Converse (1987). El primero argumenta que “realísticamente, la opinión pública consiste en los patrones de puntos de vista y posiciones sobre un tema que son consideradas por los individuos responsables de dar respuesta a la opinión pública”. El segundo que “la opinión pública es lo que las encuestas de opinión intentan medir” (una persona, un voto).

Entre estas posiciones favorezco la propuesta de Blumer: la “opinión pública” es la “diversidad de puntos de vista” que importan a una acción política. Sin embargo, estoy de acuerdo con Converse respecto a la importancia que las mediciones que las encuestas hacen han ganado una posición importante entre la diversidad de puntos de vista.

A pesar del realismo de Blumer, considero que las encuestas de opinión (y otras formas de medir el punto de vista de una población) no son irrelevantes. Estas dan una voz a quienes no son escuchados ni tienen la capacidad de ejercer influencia por si mismos. Las encuestas están fundamentadas en el principio democrático de igualdad, y creo en su capacidad para cuestionar o apoyar la legitimidad de una acción política determinada.

Referencias:

Converse, Philip, 1987. “Changing conceptions of public opinion in the political process”. Public Opinion Quarterly, 50th Anniversary Supplement, 51: s12-s24.

Blumer, Herbert, 1948. “Public opinion and public opinion polling”. American Sociological Review, 13: 542-54.

¿Cómo elegir a las autoridades más capaces e idóneas?

En esta entrada comparto una propuesta que elaboramos para reformar la Ley de Comisiones de Postulación en Guatemala.

La importancia de dicha ley es que indica cómo se eligen a las autoridades de la mayoría de instituciones del sistema de justicia: (1) Magistrados de la Corte Suprema de Justicia; (2) Magistrados de las Salas de Apelaciones, (3) Fiscal General del Ministerio Público, (4) Director del Instituto de la Defensa Pública Penal, (5) Magistrados del Tribunal Supremo Electoral, entre otros. De esta ley depende que las instituciones cuenten con una dirigencia capaz e idónea.

La ley actual surgió en un momento de gran tensión política. Un video donde el abogado Rodrigo Rosenberg responsabilizaba de su muerte anticipada al entonces presidente Álvaro Colom desencadenó expresiones masivas de descontento con el sistema de justicia. La Ley de Comisiones de Postulación ofrecía una oportunidad para recobrar confianza en el sistema de justicia.

Sin embargo, su implementación ha enfrentado desafíos. Es positivo que la Ley ha hecho más transparente los procesos de selección de autoridades. El problema es que no se previeron aspectos logísticos de su implementación. Adicionalmente, la votación final ha sido altamente cuestionada debido a la influencia de intereses oscuros que buscan controlar el sistema de justicia para mantener impunidad.

Dicha influencia se debe en gran parte al que la decisión final se realiza por medio de una mayoría calificada. Es decir, dos tercios de los integrantes de la comisión deben ponerse de acuerdo en los candidatos que se propondrán para dirigir una institución. Bajo este sistema, no importan las apreciaciones de los integrantes de la comisión sobre la capacidad e idoneidad de los candidatos. Lo que importa es votar por los candidatos que tengan posibilidad de obtener una mayoría calificada.

En consecuencia, es fácil para los intereses oscuros cooptar el proceso. Lo único que debe hacerse es condicionar las decisiones de un número suficiente de integrantes de la comisión para que el candidato deseado sea la única opción capaz de conseguir la mayoría. Esto lleva a un proceso que debería ser técnico, a uno altamente politizado y polarizado. Se fuerza a los integrantes de la comisión a elegir entre el candidato “malo” y el “menos malo”.

Finalmente, el candidato designado enfrenta dificultades para ejercer el cargo que asume ya que enfrenta la oposición férrea de una minoría suficientemente grande para entorpecer la realización de sus funciones.

La propuesta que comparto tiene dos secciones. Primero, atiende tres aspectos logísticos para facilitar el funcionamiento de las comisiones: (a) transparentar los financistas de quienes integran la comisión, (b) asignar recursos de funcionamiento a la comisión, y (c) dar un plazo suficientemente amplio para el proceso. Segundo, recomienda utilizar el Recuento de Borda (votación por consenso) para calificar a los candidatos e integrar la lista de candidatos elegibles.

En esencia, el Recuento de Borda es una lista de preferencias donde cada candidato obtiene puntos según el puesto que ocupa en dicha lista. La primera gran ventaja es que vincula los criterios de selección directamente con la votación. Pero la segunda y más importante es que reduce drásticamente la influencia de intereses oscuros. A diferencia de la mayoría calificada, donde solo tiene sentido votar por los candidatos que tienen posibilidad de conseguir una mayoría, en el Recuento de Borda cada integrante es libre, y responsable, de listar sus preferencias.

Esperamos que la propuesta despierte interés ya que consideramos soluciona los principales desafíos de la Ley actual. Para comprender mejor el Recuento de Borda sería necesario hacer un ejercicio práctico (ver siguiente post próximamente).

Political Party Organization in Guatemala

Municipalidades en la mira

El Ministerio Público cuestiona el manejo de las finanzas públicas de varios alcaldes, responsabilidad edil que afecta directamente los servicios municipales. Sin embargo, se necesita aún más para combatir las prácticas antidemocráticas generalizadas hoy en la política local.

El cacicazgo es un efecto de la falta de democracia en casi todas las municipalidades. Elección tras elección, alrededor del 30 por ciento de alcaldes es reelecto, la mitad de ellos sin tener organización partidaria legal vigente en el municipio. Algunos, saltando de partido en partido, han logrado perpetuarse durante cinco periodos, tal como Arnoldo Medrano, Marco Meda, Abel Sandoval, Tito Vásquez, Fredy López y Álvaro Morales.

El problema no radica únicamente en la falta de relevo de liderazgos, sino también en la forma de mantener el poder. Investigaciones denuncian prácticas como acarreo de votantes, uso de recursos públicos en campaña, ofrecimiento de contratos y plazas a cambio de financiamiento, hasta intimidación. Es decir, se hace lo necesario para asegurar acceso continuo al erario de la comuna.

En estas circunstancias es difícil mejorar las condiciones de vida de la población, porque para ello se necesitan proyectos políticos de largo plazo. Un municipio por sí mismo no puede superar los desafíos para dar servicios de agua, salud, educación, infraestructura y mejor convivencia. Se necesitan liderazgos capaces de integrar los esfuerzos de varias localidades y equipos técnicos, dedicados a buscar soluciones fundamentadas. Por el contrario, el personalismo inhibe la institucionalización de la política.

También es difícil exigir el cumplimiento de la ley, dado que amparados en la autonomía y voto ciudadano, los jefes ediles se arrogan legitimidad al estilo “cosa nostra”. Para blindarse de la justicia, basta con cumplir procedimientos formales y hacerse de clientes poderosos que protejan con silencio su complicidad. El desempeño edil no parece medirse con resultados, sino con la capacidad de imponerse sobre los demás.

El problema de las municipalidades es político: falta democracia. Es necesario promover y defender la participación de los ciudadanos comprometidos. Esto inicia con una organización partidaria donde los ciudadanos sean quienes decidan libremente sobre sus autoridades, candidatos y propuestas. Pero, ¿quieren los partidos organización? Tema indispensable a discutir en foro público de Asíes el miércoles 3 de julio a las 9:00 horas.

Publicado en el Periódico el miércoles 26 de junio de 2013 (http://elperiodico.com.gt/es/20130626/opinion/230184/)

Ambición preelectoral

En Guatemala, “tener poder” parece ser más importante que saber para qué usarlo. Ganar las elecciones a toda costa se ha convertido en el principal objetivo político de muchos, aunque implique “venderle el alma al diablo”, aunque se carezca de capacidad para gobernar, o aunque solo represente un interés personal. En estas condiciones, la política pierde de vista su responsabilidad: facilitar la toma de decisiones que beneficien a la sociedad.

La ambición ha hecho que los políticos renuncien a las demandas ciudadanas y se sometan a la oscura voluntad de sus financistas. No hay contrapeso que resista la presión para regalar contratos, puestos y privilegios a cambio de los más de 60 mil millones de quetzales invertidos en campaña; un gasto ostentoso que aumenta con cada elección. Aún peor es escuchar se recurra a otras formas de intimidación. A cambio de dinero para ganar una elección se ha silenciado la voz de los ciudadanos.

La ambición ha promovido figuras públicas, pero ha descuidado la planificación y preparación de cuadros. Un gobierno estable y efectivo requiere de objetivos claros, estrategias concretas y personas con capacidad de ejecutarlos. Sin embargo, la campaña solo necesita promesas.

La ambición ha dificultado que la sociedad trabaje en conjunto. En cada elección, más de una docena de candidatos compiten por la presidencia. Empero, sus diferencias programáticas son mínimas, prevalecen las descalificaciones personales y la lucha oportunista por protagonismo. Colaborar, lograr acuerdos o unir esfuerzos dejan de ser una opción para evitar beneficiar al rival o moderar las posiciones propias.

La ambición por ganar las elecciones a toda costa parece dominar la dinámica política en Guatemala. Es quizás la principal causa del deterioro que observamos en la toma de decisiones: arbitrariedad, corrupción y estancamiento. No obstante, mejorar necesitará más que voluntad política.

En primer lugar, el origen de todos los fondos usados por un partido político debe ser público, sin excepción ni excusa. Esto incluye publicidad proselitista o de campaña además de gastos de organización y formación.  Incluso, el simple hecho de resistirse a implementar esta disposición es motivo de desconfianza.

Pero las preferencias de la ciudadanía expresadas en el voto son realmente el componente determinante. ¿Se continuará premiando la ambición desmedida?

(Artículo publicado en Prensa Libre el domingo 21 de abril de 2013)

Decisiones financiadas

La democracia se encuentra amenazada. Se ha deteriorado la legitimidad de las decisiones políticas, si es que no ha desaparecido completamente. Esto es porque al tomar decisiones, la voluntad común ha sido remplazada por la voluntad de los que financian la decisión. Para agravarlo, quienes financian estas decisiones se esconden cobardemente detrás de los políticos para evitar asumir responsabilidad.

Bien dicen que “el que paga los mariachis pide las canciones”. Así pasa en la política actualmente, quien paga la campaña de los candidatos ganadores pide las contrataciones de obras, puestos en oficinas de gobierno, o prebendas. Esto a costa del bien común que el gobierno debiera promover en la sociedad. Las decisiones debieran ser expresiones de la voluntad e interés colectivo.

¿Cómo enfrentar esta amenaza? ¿Cómo hacer para que se conozca el origen del financiamiento de las campañas políticas?

En primera medida debe haber un marco regulatorio adecuado que indique cual debe ser el comportamiento de los partidos políticos. Ahí se debe definir cuánto pueden gastar los partidos políticos en campaña y cómo deben reportares los gastos. También, es indispensable que exista una institución con la autoridad y capacidad de hacer cumplir la legislación.

Sin embargo, es justamente la capacidad de implementar esta normativa la que presenta desafío. ¿Qué pasa cuando un partido político o candidato actúa en rebeldía? ¿Qué tipo de sanción sería efectiva?

En primera instancia, las sanciones tienden a ser de tipo económico. Es decir, a los partidos que no cumplen con las normativas se les imponen multas a pagar. Pero, si el partido no pagara las multas, la siguiente opción es prohibir la postulación de candidatos. Pero una vez postulados los candidatos, correspondería no permitir que se tomase posesión del cargo adquirido.

Suena lógico, pero existen varios riesgos.

En primer lugar, impedir que un candidato electo por voto popular tome posición sería contradecir la voluntad popular. A pesar de haber excedido el gasto de campaña, seguramente habría muchas discusiones sobre la legitimidad de que tomara posesión un candidato distinto al que los votantes eligieron libremente.

En segundo lugar, existe desconfianza en la arbitrariedad con que la pudiera aplicarse esta sanción. Al partido en poder o al contendiente, le beneficiaría mucho poder eliminar a la competencia jurídicamente. Es decir, se corre el riesgo que la ley se aplicará con la intención de excluir a una facción política.

Entonces, ¿Será peor la enfermedad o la medicina?

Mi opinión es que una manera más efectiva de transparentar el financiamiento de campaña sería regulando a las empresas que proveen servicios a las campañas de los partidos políticos. Me refiero a las empresas que dan servicios de publicidad, espacios en medios de comunicación y actividades de logística. Son estas las que conocen quién paga y cuánto para promover las campañas de los partidos políticos.

Me parece que sería mucho más práctico desincentivar la complicidad de las empresas oscureciendo el origen de los gastos de campaña. Todas las actividades económicas están reguladas, y a las empresas que incumplen lineamientos de seguridad o salud, por ejemplo, son susceptibles de ser multadas o cerradas. Así las fábricas y farmacias se mantienen por lo general dentro de la ley. Lo mismo debería suceder con la publicidad del origen y monto de gastos de campaña dado a las empresas.

The power of the ‘package’ in communicating forestry research

LaTeX y R en WordPress

Un tip para quienes desean utilizar \LaTeX y R en sus entradas de WordPress.

Para ingresar formulas con \LaTeX:

Colocar el código de \LaTeX entre “$latex” y “$”.

Por ejemplo:

  • “$latex” \Upsilon = \displaystyle\sum\limits_{i=0}^n i^3 “$” (sin comillas “”)

Produce:

  • \Upsilon = \displaystyle\sum\limits_{i=0}^n i^3

 

Para ingresar código de R

Colocar código de R entre “[” sourcecode language=”r” “]” y “[” /sourcecode “]”, sin comillas “” en los brackets [ ].

Por ejemplo:

  • sourcecode language=”r”]
  • # histograma
  • h <- rnorm(n=500, m=1, sd=1)
  • hist(h)
  • [/sourcecode]

Produce:

# histograma
h <- rnorm(n=500, m=1, sd=1)
hist(h)

Doce mujeres admirables

La lista de mujeres admirables es incontable. Pero normalmente no se hacen visibles sus contribuciones a lo largo de la historia. Hoy, 8 de marzo de 2013, conmemorando el día de la mujer, este calendario sugiere a doce mujeres para recordar cada mes del año.

  1. Nellie Bly (1864-1922): Periodista, empresaria y filántropa estadounidense
  2. Mary Anning (1799-1847): Paleontóloga inglesa
  3. Hipatía de Alejandría (379-415): Filósofa, matemática y astrónoma griega
  4. Vicenta Laparra de la Cerda (1831-1905): Escritora, dramaturga y periodista guatemalteca
  5. Clara Schumann (1819-1896): Pianista y compositora alemana
  6. Paulina Luisi (1875-1949): Médica, feminista y sufragista uruguaya
  7. Alice Guy (1873-1968): Cineasta francesa
  8. Ángela Ruiz (1895-1975): Maestra e inventora española
  9. Marguerite Yourcenar (1903-1987): Novelista, poetisa, dramaturga y traductora belga
  10. Wangari Muta Maathai (1940-2011): Wangari Muta Maathai
  11. Artemisisa Lomi Gentileschi (1593-1654): Pintora italiana
  12. Gabriela Mistral (1889-1957): Poetisa, pedagoga y diplomática chilena

Me permito agregar una más a la lista: Aung San Suu Kyi (1945- ), de Birmania, Premio Nobel de la Paz en 1991. Su coraje es inspirador.

Ojos puestos en Venezuela

La muerte del presidente Chavez en Venezuela es sin duda el acontecimiento político más visible del continente en este momento. Aquí listo una serie de materiales que abordan el tema a los que he tenido acceso. Bienvenidas sugerencias que puedan ampliar la perspectiva de los puntos de vista.

1. Una revisión, en fotografías de momentos políticos en la vida de Hugo Chávez, elaborada por Foreign Policy.

2. Dos artículos de Rogelio Nuñez en Infolatam: uno y dos.

3. Video de entrevista con Susanne Gratius, investigadora de FRIDE.

4. Video de entrevista con Miguel Tinker Salas, Greg Grandin, Gregory Wilpert y Michael Shifter.

5. Artículo de Moisés Naím publicado en Bloomberg.

6. Artículo de Joaquín Villalobos en El País.

7. Artículo de Michael Shifter en Foreign Affairs.

8. Consideraciones sobre el futuro de la izquierda en Latinoamérica por Álvaro Vargas Llosa en Foreign Affairs.

9. Una compilación de frases célebres aunque no tan diplomáticas.